Jóvenes dominicanas que cierran la brecha de género en la tecnología.
De pequeña, ninguna de ellas se visualizaba en una profesión asociada de forma directa con la tecnología; sin embargo, esta rama del saber se les cruzó en el camino un día y ahora las conduce por el sendero del éxito.
Leomaris Reyes, Charlin Agramonte y Kendra Mazara son tres jóvenes dominicanas que se destacan en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y una pequeña muestra de que, aunque persistan algunos prejuicios, la tecnología sí es cosa de chicas y la brecha de género se va cerrando.
Las jóvenes coinciden en que las dominicanas han ido escalando peldaños y cosechando éxitos en el mundo de las TIC.
“En República Dominicana hay tres mujeres Microsoft MVP, mucho más que en países que nos superan bastante en población. También hay mujeres trabajando en grandes empresas internacionales y ejerciendo cargos gerenciales en instituciones importantes”, comenta Agramonte, quien estudió ingeniería de software en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), aunque en su adolescencia temprana pensó que se dedicaría a la música.
El Microsoft MVP (Most Valuable Professional) es un reconocimiento que el gigante informático otorga a personas que no solo poseen gran conocimiento técnico, sino que, además, aportan a la comunidad al compartir ese conocimiento de diversas formas.
Tanto Agramonte como Reyes han recibido este premio (la primera lo obtuvo en el 2018; la segunda, en el 2019).
Por algo Reyes, ingeniera de software graduada en Apec que se sintió atraída por primera vez hacia la programación mientras estudiaba en el Instituto Politécnico Parroquial Santa Ana (Ipopsa), insiste en que compartir el conocimiento es la mejor manera de aprender.
Cuando creó AskXammy.com, blog en inglés en el que escribe sobre Xamarin (herramienta para desarrollar aplicaciones móviles multiplataforma), lo hizo porque quería aprender sobre este recurso. Con el tiempo, su disciplina le abrió las puertas para seguir compartiendo sus saberes a través de charlas en el país y el exterior.
Agramonte y Mazara también participan como oradoras en eventos locales e internacionales.
RETOS
El contacto directo con el público (algo que no necesariamente pensaron que vendría con su profesión) les permite a estas chicas hacerse una idea de lo que está sucediendo con sus congéneres en el país.
“A través de los diplomados, cursillos, charlas y demás actividades que impartimos, vemos cómo cada día más mujeres se interesan por esta carrera”, asegura Mazara, ingeniera en TIC egresada de la Universidad Iberoamericana (Unibe) y con múltiples certificaciones internacionales.
En opinión de Mazara, quien se especializa en ciberseguridad, todavía falta trabajo para eliminar la “fobia ancestral” que muchas mujeres le tienen a la tecnología.
“Es la nueva profesión de estos tiempos, la cual brinda un amplio campo laboral (…), todas las demás profesiones deben apoyarse en la tecnología y ese concepto hay que aprovecharlo”, expresa.
En el país existe la comunidad Mujeres TICs RD, que busca educar, motivar e inspirar a las dominicanas que se interesan por la tecnología. Su fundadora y líder es Julissa Mateo, ingeniera en TIC y desarrolladora de software. ¿Quieres unirte? Encuéntralas en Instagram y Twitter como @mujeresticsrd.
RASGOS FEMENINOS
¿Poseen las mujeres algún rasgo inherente que les permita descollar en las tecnologías? Reyes, Agramonte y Mazara coinciden en que sí.
No se trata, necesariamente, de los aspectos técnicos. “En la parte técnica, hombre y mujer, si estudiamos y le ponemos el mismo empeño, podemos desarrollar las mismas habilidades”, aclara Reyes.
La diferencia, coinciden las tres, radica más bien en el carácter. “Las mujeres nos caracterizamos por ser meticulosas y detallistas; esas son cualidades esenciales para trabajar en las TIC”, opina Agramonte.
En tanto que Mazara señala que la mujer es, por naturaleza, más dedicada que el hombre. “Esta carrera requiere de delicadeza, dedicación y sutileza, atributos que Dios puso en la mujer”, expresa. “Estos rasgos son los que hacen de la mujer un ser excepcional, hecho para poder realizar casi todas las actividades que desarrolla el sexo masculino y con mayor eficiencia”.
La facilidad para la comunicación constituye otra fortaleza para la mujer que se desenvuelve en las TIC, en opinión de Reyes. “Lo que he visto en mi experiencia es que las mujeres somos un poquitito más atrevidas en la parte que tiene que ver con el hablar. Es más fácil mandar a una mujer a que se ponga frente a la cámara; somos más ágiles”.
¿Cómo y cuándo te das cuenta de que quieres dedicarte a las TIC?
Estudié en el Instituto Politécnico Parroquial Santa Ana. Inicialmente quería estudiar medicina, pero no había nada parecido. Por mi índice y una prueba a la que nos someten, entré a informática. Ahí me enseñaron programación, redes, diseño y fue como fui incursionando en esta área y nació mi amor por la informática. Entré al ITLA y ahí hice cursos de Java. Terminé justo cuando iba a empezar la universidad. Estudie ingeniería de software y hasta el sol de hoy…
¿Antes no te visualizabas en algo así?
Desde pequeña desarmaba todo lo que fuera electrónico y también computadoras, pero mi amor era por la neurocirugía, eso era lo que yo quería estudiar.
¿Por qué programación?
Puedo crear, puedo pensar algo y lo puedo hacer. Por eso me quedé con la programación.
Sueles decir que compartir tu conocimiento es la mejor forma de aprender, ¿por qué?
Tengo un blog, que es prácticamente mi hijo. Se llama AskXammy.com. En él hablo de tecnología Xamarin, una tecnología de Microsoft que te permite desarrollar aplicaciones móviles multiplataforma. Yo era de Web y de escritorio, pero lo inicié porque quería aprender Xamarin y el blog me servía como biblioteca. Cuando estás aprendiendo algo nuevo la mejor manera de afincar tus conocimientos es compartirlos con otros. Luego me di cuenta de que podía enseñar por medio de charlas. Gracias a eso me he ganado becas internacionales y he dado charlas en Colombia y Costa Rica y he impartido charlas online para México, Argentina y Bolivia.
¿Qué significó para ti recibir el Microsoft MVP?
Era algo que yo no me esperaba. En el país solo hay cinco MVP, de los cuales tres son mujeres. Me gusta porque es algo muy bonito, es algo que no puedes decidir que te lo quieres ganar de un día para otro. Para tú hacer aportes, tener un blog, dar charlas, debes tener mucha disciplina. Si no te gusta lo que haces, no te vas a ganar ese premio.
¿A dónde quieres llegar profesionalmente?
Estoy trabajando con mi proyecto propio, que incluye desarrollo de aplicaciones, mentorías y capacitación. Me gustaría seguir dando charlas y haciendo mi blog, porque es mi manera de seguir ayudando y que otras chicas se puedan inspirar.
