Sólo uno de cada 10 británicos apoya a Liz Truss
El Partido Conservador ha caído 36 puntos por debajo del Partido Laborista en las encuestas bajo el liderazgo de Liz Truss, algo que no ocurría desde 1997 en la debacle de los «tories» frente a Tony Blair.
El sondeo de Redfield & Wilton da una ventaja de 56% a 20% en intención de voto al partido liderado por Keir Starmer, que reclama elecciones anticipadas para acabar con el «caos grotesco» protagonizado por la «premier» a las seis semanas de su llegada a Downing Street.
Truss pidió por primera vez perdón por «los errores cometidos» a sus propios diputados, en una reunión con la facción moderada One Nation celebrada tras la intervención en la Cámaras de los Comunes del nuevo secretario del Tesoro Jeremy Hunt, que canceló casi todas las rebajas fiscales anunciadas en el polémico «presupuesto de los ricos».
La «premier» estuvo apenas media hora sentada en silencio tras su titular de Economía y protagonizó otra de su esporádicas «espantadas», como la del viernes pasado en su primera rueda de prensa de apenas ocho minutos en Downing Street, para anunciar la destitución de Kwasi Kwarteng.
La portavoz parlamentaria Penny Mordaunt cubrió temporalmente su ausencia y alegó que «la premier no se esconde debajo de la mesa». Pero el comportamiento errático de Truss alimentó las críticas de sus correligionarios, pese a su propósito de seguir en su puesto y «buscar la unidad del partido».
