Irán dicta la primera condena a muerte a un manifestante que participó en las protestas contra el régimen de los ayatolás
This image grab from a UGC video made available on October 15, 2022, shows Iranian students chanting "Freedom" as they rally at Tehran's University of Science and Culture. - Cities across Iran have seen protests since 22-year-old Iranian woman Mahsa Amini died on September 16, after her arrest by the morality police in Tehran for allegedly failing to observe the Islamic republic's strict dress code for women. (Photo by various sources / AFP) / Israel OUT / XGTY/RESTRICTED TO EDITORIAL USE - MANDATORY CREDIT AFP - SOURCE: ANONYMOUS - NO MARKETING - NO ADVERTISING CAMPAIGNS - NO INTERNET - DISTRIBUTED AS A SERVICE TO CLIENTS - NO RESALE - NO ARCHIVE -NO ACCESS ISRAEL MEDIA/PERSIAN LANGUAGE TV STATIONS OUTSIDE IRAN/ STRICTLY NO ACCESS BBC PERSIAN/ VOA PERSIAN/ MANOTO-1 TV/ IRAN INTERNATIONAL/RADIO FARDA - AFP IS NOT RESPONSIBLE FOR ANY DIGITAL ALTERATIONS TO THE PICTURE'S EDITORIAL CONTENT /
Condenado a morir en la horca. Esta es la sentencia que ha dictado la República Islámica de Irán a una persona que participó en las protestas que desde hace dos meses están llenando las calles del país.
El acusado, del que no han trascendido datos, fue condenado a muerte en un tribunal de Teherán por los delitos de «incendio de un edificio gubernamental, perturbación del orden público, reunión y conspiración para cometer un delito contra la seguridad nacional», así como por ser «enemigo de Dios y corrupción en la tierra», informó el domingo el sitio web oficial del poder judicial iraní, Mizan Online.
Se trata de la primera persona condenada a muerte por participar en las revueltas que comenzaron tras la muerte de Masha Amini. El pasado 16 de septiembre Amini, una joven kurda de 22 años, terminó en un centro de reeducación bajo custodia de la Policía de la Moral por «vestimenta inapropiada» –demasiado cabello que sobresalía de su pañuelo en la cabeza–. Terminó en coma y murió tres días después de su arresto. Desde ese día, y ya van dos meses de protestas donde, las calles no sólo de la capital, sino de ciudades y pueblos de todo el país se han llenado de manifestantes que protestan contra el régimen de los ayatolás.
«Muerte al dictador», «mujer, vida y libertad» se han convertido en los gritos más repetidos entre los manifestantes en las calles de todo el país, y por ello las autoridades arrestan y persiguen a los que participan en las movilizaciones.
