Las declaraciones de Macron sobre la neutralidad europea con Taiwán abren otra brecha con Alemania
Las declaraciones de Emmanuel Macron, exigiendo que Europa no se ponga del lado de EE.UU. en el conflicto de Taiwán, provocaron este martes una nueva brecha en el ya deteriorado eje franco-alemán. Macron declaró el domingo a ‘Les Echos’ que Europa debería seguir su propia estrategia y que «nuestra prioridad no puede ser ajustarnos a la agenda de otros en todas las regiones del mundo». En coincidencia con su visita a China, junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, defendió que «Europa no debe contribuir a la escalada del conflicto, sino buscar su propia posición como el tercer polo entre EE. UU. y China». Europa debe «despertar», dijo el mandatario, pero lo que sus palabras han despertado ha sido una oleada de críticas desde numerosos partidos políticos alemanes.
El experto en política exterior de la conservadora CDU, Norbert Röttgen, escribió en Twitter que «Macron ha logrado convertir su viaje a China en un golpe de relaciones públicas para el presidente chino, Xi Jinping, y un desastre de política exterior para Europa. Un ataque a Taiwán se vuelve más probable cuanto más cree Xi que Europa se mantendrá neutral en tal conflicto». Röttgen cree que el comportamiento de Macron puede deberse a los intereses económicos de las empresas francesas.
