28 de octubre de 2026

UJ 22, el dron de fabricación ucraniana que obliga a Rusia proteger los cielos de Moscú

Moscú sufrió ayer el mayor ataque de drones desde que empezó la guerra. Ni las consecuencias ni los daños fueron de importante gravedad, pero el propio presidente ruso Vladímir Putin señaló que lo que pretendía Ucrania -que ha desmentido ser el autor de los ataques- era intimidad a los rusos, hasta el punto de prometer mejorar las defensas aéreas alrededor de Moscú.

Lo cierto es que las autoridades rusas dicen que se hallaron al menos ocho drones tras los ataques, de los que cinco fueron derribados o deshabilitado con tecnología de interferencia. Los tres que sí consiguieron atacar sus objetivos lo hicieron al suroeste de Moscú: un edificio residencial, un bloque de apartamentos de gran altura y otro edificio de gran altura. Ninguno de los impactos causó daños significativos o víctimas.

 

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