28 de octubre de 2026

La batalla «política» por el aire de Londres

El aire de Londres se ha convertido en arma arrojadiza de la nueva batalla política en el Reino Unido. El alcalde laborista Sadiq Khan ha desafiado al Gobierno de Rishi Sunak, a toda la prensa conservadora y a cientos de manifestantes con la expansión a toda la ciudad de la zona de ultrabajas emisiones (ULEZ), la polémica versión local del «Madrid central».

Desde el 29 de agosto, unos 700.000 vehículos se verán afectados por la medida que abarca a los 32 distritos del Gran Londres, en la que está considerada ya como la mayor zona de bajas emisiones del mundo. La mayoría de los coches de Diesel matriculados antes del 2015 y los de gasolina de antes del 2005 tendrán que pagar un peaje diario equivalente a 14,5 euros (con multas de 200 euros) para poder circular por el área metropolitana.

El alcalde asegura que la medida afecta solo al 10% de los vehículos en circulación, los más contaminantes, y que servirá para rebajar un 16% las partículas en suspensión y un 10% los niveles de dióxido de nitrógeno. Sus detractores le acusan de manipular las cifras, declarar la «guerra a los coches» y engrasar una máquina recaudadora de más de mil millones de euros con un nuevo «impuesto», que afectará sobre todo a los barrios más castigados por la crisis del coste de la vida.

Más de 500 cámaras vandalizadas por brigadas de «blade runners», ruidosas protestas en Trafalgar Square y acoso incesante al propio alcalde en su domicilio en Tooting, por parte de los miembros de la así llamada Action Against ULEZ, fueron algunas de las «acciones» en la accidentada cuenta atrás.

Sadiq Khan ha culpado a la «extrema derecha» y a los «conspiracionistas del clima» de las protestas y se aferra al sondeo de YouGov en el que el 51% de los londinenses aprueban la medida, frente al 27% que se opone. El alcalde alega que la contaminación contribuye a 4.000 muertes prematuras al año en Londres y que está detrás de los más de 500.000 afectados con asma y problemas respiratorios, empezando por él mismo.

«Los grandes problemas requieren grandes soluciones», aseguró Simon Birkett, director de Clean Air London, que equiparó la expansión del ULEZ con la ofensiva contra el «smog» hace 70 años. «Estamos ante una medida de sentido común que va a mejorar las vidas de miles de familias y de niños», declaró por su parte el doctor Mark Hayden, del hospital infantil Great Ormond Street.

«El aire limpio es un derecho y no un privilegio», reiteró por su parte el alcalde, que ha dedicado un libro al tema, «Breathe» («Respira»), inspirado por el caso de Ella Kissi-Deborah, la primera muerte achacada directamente a la contaminación por un tribunal londinense. «Luchar contra la contaminación es tan apremiante como lo fue luchar contra el tabaco», recalcó Khan en una entrevista concedida a EL MUNDO, en su doble condición de presidente del grupo C40 de ciudades ante el cambio climático.

Khan recordó cómo la ULEZ fue implantada en el centro de Londres por Boris Johnson cuando era alcalde y cómo sirvió para reducir los niveles de dióxido de nitrógeno un 21%. El alcalde laborista extendió la zona de ultrabajas emisiones al interior del primer cinturón urbano de Londres en el 2021 sin apenas resistencia, pero su decisión de ampliarla a todo el área metropolitana le enfrentó con cinco distritos con mayoría «tory», que intentaron paralizar la medida en los tribunales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *