28 de octubre de 2026

En un inusitado giro de eventos, el Senado finalmente se desapoderó del Código Penal aprobándolo en segunda lectura, con algunas modificaciones. La propuesta será enviada a la Cámara de Diputados para que prosiga su ruta legislativa, en cuyo caso podría convertirse en ley o ser relegada hasta un momento con mejores condiciones. Un total de 20 de 22 legisladores votaron a favor de la pieza. En la discusión se acogieron seis modificaciones ‘’de forma”’ que sometió el senador Genao, sólo alterando algunos aspectos en la redacción de los párrafos en varios artículos, en los que se establecen aumento en las penas y salarios mínimos por la comisión de las violaciones establecidas. Al igual que las propuestas de la senadora Raful, quien presentó variación en otros artículos. Los diputados podrán aprobar la iniciativa antes de que venza la actual legislatura o postergarla para el período que inicia el 16 de agosto. La defensa La comisión del Senado que estudió la pieza concluyó recomendando la aprobación de la iniciativa, destacando la definición y sanción al feminicidio, la inclusión del sicariato, la condena en contra de quien provoque daños con sustancias químicas, el hostigamiento, el acoso, el abandono y la fecundación de óvulos para fines distintos a la procreación. Defendieron como logro la tipificación de negocios piramidales fraudulentos como crimen, las sanciones por hasta veinte años de corrupción, la sobrevaloración de obras, el soborno, el cohecho y la conclusión. Especificaron que la discriminación es cualquier trato desigual o vejatorio contra una persona física por razones de género, color, edad, discapacidad, nacionalidad, vínculos familiares, lengua, religión, opinión política o filosófica, condición social o personal. Podrán ser penalizados con hasta un año de prisión las personas que por cualquiera de las razones anteriores, se nieguen a prestar un servicio, a contratar una persona, despedirla o niegue la entrada a un lugar público de otra persona por su condición. El proyecto está estructurado en 419 artículos.

El paso de Beryl, a unos 370 kilómetros del país, huracán atípico para inicios de la temporada ciclónica por su gran fortaleza, dejó en el territorio pérdidas materiales aún no calculadas, sobre todo en zonas ubicadas en la costa del mar Caribe.

Sillas, mesas, canas, paraguas y tablas ubicadas en la orilla para resguardar a los visitantes en la zona de Boca Chica, en la provincia Santo Domingo, fueron arrastradas y otras deterioradas por el oleaje, que fue uno de los principales efectos provocados por el fenómeno atmosférico.

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