La inmunidad salva a Trump pero no a su círculo de asesores
Ser asesor o abogado de Donald Trump es uno de los trabajos más lucrativos del mercado. Se gana mucho dinero, se obtiene popularidad y acceso y nunca faltan horas que facturar, pero los riesgos de acabar entre rejas se multiplican cada día que pasa. La lista de quienes entraron en algún momento en el círculo y acabaron con el uniforme naranja no deja de crecer. El último, esta misma semana, Steve Bannon, una de las voces más icónicas, dentro del país y entre las fuerzas iliberales europeas, con millones de seguidores.
La interpretación constitucional del Tribunal Supremo de EEUU, que desde este lunes establece que el presidente del país tiene inmunidad total para sus «actos oficiales», ha supuesto una tabla de salvación para Donald Trump. No sólo complica enormemente la acusación que dirige contra él Jake Smith, el fiscal especial que ha presentado hasta cuatro cargos por conspiración y obstrucción por todas las acciones para no asumir la derrota electoral entre noviembre de 2020 y enero de 2021. O los casos que tiene abiertos en Georgia o Florida. Sino que incluso ha servido para retrasar hasta septiembre la comunicación de la sentencia por el caso de la actriz porno Stormy Daniels, del que un jurado de Nueva York le consideró culpable de 34 cargos en mayo. Sin embargo, la inmunidad cubre al presidente, no a sus simpatizantes ni al amplio círculo de asesores, caídos en desgracia estos cuatro años y que cuentan los días hasta noviembre, con la esperanza de un nuevo ciclo republicano.
El lunes, poco después de que el equipo de Trump celebrara una victoria jurídica, su célebre estratega y asesor, Steve Bannon, maestro del agitprop, entraba en prisión para cumplir cuatro meses de condena por desacatado después de que se negara repetidamente a acudir como testigo al comité del Congreso que investigaba el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2020. En prisión está también desde primavera Peter Navarro, exactamente por la misma razón. Los dos, Bannon y el guerrero feroz de la política comercial trumpista, intentaron en vano que el Tribunal Supremo los amparara.
Este martes, el antaño todopoderoso Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, fue inhabilitado por el Tribunal Supremo de su estado por perjurio y repetidas declaraciones falsas ante cortes federales durante los meses en los que intentó revertir el resultado de las presidenciales de 2020.
