El mantenimiento hospitalario, un pilar invisible pero fundamental en la atención médica
En el entorno sanitario, la infraestructura de un centro de salud, sea hospital, clínica, laboratorio o unidad de atención primaria, no es simplemente un edificio; es un sistema vivo y complejo que debe operar sin interrupciones, las 24 horas del día.
Desde los sistemas de climatización que aseguran un quirófano libre de contaminantes, hasta los equipos eléctricos que sostienen funciones vitales, cada elemento cumple un rol esencial en la atención médica.
Un fallo en cualquiera de estos sistemas desencadena un contratiempo mayor que puede significar la diferencia entre la vida y la muerte del paciente o la conservación de las muestras biológicas.
«La consecuencia directa puede ser la interrupción de procedimientos críticos, la proliferación de infecciones nosocomiales, o incluso el colapso operativo de un área entera del hospital. En este contexto, el mantenimiento ya no es un gasto, sino una inversión directa en la vida humana», así lo explicó Karina Castellanos, gerente del Grupo Eulen, empresa de servicios integrales con especialidad en apoyo de limpieza, seguridad y mantenimiento.
La especialista advierte sobre los múltiples niveles de impacto que conlleva un mantenimiento deficiente.
«Desde infecciones por ventilación contaminada hasta la cancelación de cirugías por fallos técnicos, las consecuencias pueden ser críticas para los pacientes, el personal y la institución misma», señaló a través de una nota de prensa.
