La nueva versión de ChatGPT decepciona y frena el sueño de la prometida IA sobrehumana
Como si se tratase de Steve Jobs anunciando en 2007 el iPhone, Sam Altman presentó ayer al nuevo niño de sus ojos: GPT-5, la nueva actualización de ChatGPT. A grandes rasgos es una versión más inteligente, rápida y con mejor razonamiento que sus antecesores. Sin embargo, en eso queda. No estamos ante la inteligencia artificial general (AGI por sus siglas en inglés) que Altman persigue, ni siquiera es superior que, por ejemplo, el mejor programador que existe en la Tierra.
Esto ha defraudado a todos los expertos en IA que, expectantes tras los anuncios de la última semana, donde Altman generaba ‘hype’ tuiteando cosas como una Estrella de la Muerte, dando a entender que GPT-5 iba a ‘aniquilar’ al resto de sistemas de inteligencia artificial del mercado. Algo que no ha sido así, y que también recordaba al fiasco que fue el lanzamiento de Apple Intelligence, en comparación a las promesas que se hicieron en su anuncio durante la WWDC 2024.
