Poco espacio en la acera por la Línea 2C del Metro preocupa a peatones
El sol apenas empezaba a calentar cuando un equipo de Diario Libre comenzó el recorrido por las cinco nuevas estaciones de la Línea 2C del Metro de Santo Domingo. La obra, esperada por años por los residentes de la zona, hoy despierta ilusión, pero también genera preocupación: la falta de aceras y las limitaciones para los peatones convierten el trayecto en un gran riesgo.
Las dos primeras estaciones —Los Alcarrizos (Pablo Adón Guzmán) y kilómetro 14 (Freddy Gatón Arce)— muestran avances evidentes. Las aceras se extienden de lado y lado, bien definidas y transitables. Pero el panorama cambia al avanzar unas cuadras: las vigas de la estructura comienzan a ocupar parte del espacio, obligando a los peatones a descender a la vía por donde transitan los vehículos.
Inseguridad al caer la noche
En medio del ruido de motocicletas y el tránsito incesante, los vecinos hablan con cierta resignación. Keila Mateo, trabajadora de la zona, cuenta que el problema no es solo el espacio físico, sino la inseguridad que sienten al caer la noche cuando la viga se atraviesa en su camino.
