La rotación de Estados Unidos mete miedo y Paul Skenes tiene responsabilidad
Durante casi dos décadas, el Clásico Mundial de Béisbol (WBC) tuvo un talón de Aquiles persistente para los Estados Unidos: la ausencia de sus mejores lanzadores.
Mientras potencias como Japón enviaba a sus «samuráis» más letales y la República Dominicana llevaba a ganadores del Cy Young como Bartolo Colón, Pedro Martínez y Sandy Alcántara, las estrellas del montículo estadounidense solían optar por la «seguridad» de los campos de entrenamiento primaverales.
Pero en 2026, esa narrativa ha muerto, y el responsable directo es un joven con bigote de la vieja escuela y un brazo de 102 millas por hora: Paul Skenes.
