Delitos, traiciones y mentiras: esto es lo que pasa cuando pones a la IA a dirigir un negocio
Qué pasaría si se pusiera a una inteligencia artificial al frente de un negocio? Precisamente, eso es lo que ha querido comprobar Andon Labs, una firma dedicada a la realización de pruebas de herramientas de inteligencia artificial sin supervisión humana. La última idea de esta empresa ha sido poner a algunos de los modelos de IA más punteros a gestionar máquinas expendedoras. Su objetivo: conseguir más beneficios que los demás negociando, fijando precios, controlando inventario y gestionando reclamaciones. Y para ello podían hacer lo que considerasen oportuno, incluso engañar a los proveedores y delinquir.
El vencedor de la prueba fue Claude Opus 5, sistema lanzado por Anthropic hace apenas unos días, que consiguió generar con su máquina expendedora unos beneficios próximos a los 12.000 dólares durante unos 350 días de simulación, en los que superó a los recientes GPT-5.6 Sol, de OpenAI, y al chino Kimi K3. Sin embargo, también fue el modelo que recurrió con mayor frecuencia a prácticas cuestionables, e incluso ilegales.
