El comercio chino creció más rápido que la capacidad del Estado para regularlo
l crecimiento de las grandes tiendas chinas ya no es solo una cuestión de calles, superficies comerciales o cambios en los hábitos de consumo. También dejó una huella en los registros tributarios, en las fiscalizaciones aduanales, en los operativos migratorios y en las reclamaciones de los comerciantes dominicanos.
Los datos disponibles muestran que el fenómeno alcanzó una gran dimensión, aunque las instituciones todavía no cuentan con una estadística integrada que permita seguir a estos negocios desde la importación de mercancías hasta la venta al consumidor.
La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) registra 2,070 empresas de capital chino entre 2016 y 2026. De ellas, 1,300 permanecen activas y 770 inactivas. Solo en 2025 se inscribieron 265 y en lo que va de 2026 otras 132.
El Distrito Nacional concentra la mayor cantidad de registros, con 639 empresas activas y 542 suspendidas.
La cifra muestra que la presencia empresarial china no se limita a las grandes tiendas que pueden verse desde las principales avenidas del país. Existe una estructura empresarial mucho más amplia y diversa detrás de esos establecimientos.
