El sistema de pensiones dominicano y las reformas estructurales pendientes
En el 2000, el sistema de pensiones de la República Dominicana tenía un pasivo equivalente al 55.1 % del producto interno bruto (PIB). Ese pasivo se originaba en las obligaciones no financiadas correspondientes a los tres principales componentes que conformaban el sistema.
En ese momento, el Estado dominicano administraba el sistema de pensiones y era su último responsable financiero. De haber continuado aquel esquema, compuesto por el Instituto Dominicano de Seguridad Social (IDSS), el fondo de los militares y policías, y el fondo de los empleados públicos, en algún momento el contribuyente se habría tenido que hacer cargo de esa deuda. Sin la reforma a la seguridad social del 2001, hoy tendríamos un problema mayor de deuda pública.
Luego de un proceso de propuestas, comisiones, vistas públicas y consensos, fue promulgada la Ley 87-01 sobre el Sistema Dominicano de Seguridad Social. Dicha legislación creó un esquema de pensiones de capitalización individual para que los recursos de los trabajadores fueran administrados e invertidos por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), entidades reguladas por el Estado.
