La vacuna contra la tuberculosis podría ayudar a combatir cambios cerebrales asociados a la demencia
El bacilo Calmette-Guérin (BCG), una vacuna ampliamente utilizada para prevenir la tuberculosis y tratar el cáncer de vejiga, también podría tener propiedades que reduzcan el riesgo de demencia, según un estudio realizado en ratones.
El BCG es una vacuna viva y atenuada elaborada a partir de una cepa modificada de la bacteria Mycobacterium bovis. Los resultados del trabajo se publican en la revista Science Advances, en un artículo liderado por investigadores del Johns Hopkins Medicine (Estados Unidos).
El equipo descubrió que los ratones modificados genéticamente para presentar síntomas biológicos de demencia y que recibieron la vacuna eran menos propensos a mostrar signos característicos de la enfermedad en comparación con aquellos que no la percibieron.
Entre los signos están los ovillos neurofibrilares (acumulaciones anormales de la proteína tau) en el cerebro, activación sostenida de las células inmunitarias y pérdida de memoria.
«Estamos trabajando intensamente para comprender el mecanismo detallado de cómo funciona, pero esta investigación apunta a indicios preliminares de que es probable que ciertos aspectos de la inmunidad entrenada estén impulsando esta respuesta», señala en un comunicado William Bishai, uno de los autores.
