Hinchas compran alcohol en los hoteles y una tienda en Qatar
En un barrio polvoriento a las afueras de la capital de Qatar, los guardias vigilan la entrada de un complejo resguardado con rejas y concertina. Revisan con celo los pasaportes y licencias antes de permitir el ingreso de cualquier persona.
No se trata de una prisión ni de una zona de alta seguridad relacionada con la Copa del Mundo.
Es una licorería.
