Sin luz ni internet: destacamentos en barrios limitan la atención a ciudadanos por fallas técnicas
Eran las 9:00 de la mañana, los perros estaban echados en la entrada del destacamento. No parecía importarles quién entraba ni quién salía. Antes de cruzar la puerta ya se escuchaban las voces de los policías, quienes hablaban entre ellos en un tono distendido sobre sus vidas, hasta que la llegada de un ciudadano cambió por unos segundos la conversación.
Saludos, vine a poner una denuncia —dijo un hombre. —Buenas, saludos —respondieron tres agentes que permanecían sentados en el área de espera para los ciudadanos, ¿Qué le pasó? La pregunta dio paso a otro de los trámites que forman parte de la cotidianidad de estas estaciones cargadas de inconvenientes.
Un recorrido de Diario Libre por varias estaciones policiales encontró rutinas hechas entre documentos, teléfonos, quejas y apresamientos que ocurren mientras los oficiales esperan instrucciones y otros problemas tan básicos como que se vaya la luz o falle el internet.
