La fiscalía anticorrupción registra la vivienda del jefe del organismo electoral de Perú
La vida de Piero Corvetto y su familia se convirtió en una pesadilla de un día para otro: desde el día en que se celebraron las elecciones del 12 de abril en Perú, Corvetto se convirtió en el principal culpable del caos en los comicios, protagonista de portadas sensacionalistas y ha sido amenazado por candidatos como Rafael López Aliaga.
La fiscalía anticorrupción registró la casa del exjefe de la ONPE, Piero Corvetto, y se incautaron de todos sus ordenadores y teléfonos móviles. La Dirección contra la Corrupción de la Policía realizó la petición de registro y detención preventiva ante la fiscalía anticorrupción, entidad que trasladó la petición al juez Chuyo, quien autorizó el registro de la casa de Corvetto, de otros diez funcionarios de la ONPE y de apoderados de la empresa de transportes Galaga.
El juez Chuyo no autorizó la detención contra Corvetto porque, según explicó el abogado penalista Carlos Caro, «no hay riesgo de fuga pues el exfuncionario entregó sus pasaportes peruano e italiano, y al no ser jefe de la ONPE no tiene la facultad de alterar la documentación dentro de la institución».
