Canó sobre la suspensión por dopaje: «No hay palabras para describir lo mal que me sentí»
inalmente se ha abierto a hablar en público sobre su positivo a dopaje. Lo hizo con The New York Post y allí confesó el infierno que vivió durante ese año de suspensión que cumplió y que le costó US$24 millones.
Canó dijo que estaba devastado cuando se enteró de su suspensión y «decepcionado conmigo mismo», y agregó que «falló» a sus fanáticos, a su República Dominicana natal y a los jugadores jóvenes que lo admiraban.
“Para ser honesto, eso es algo que no tienes palabras para describir lo mal que te sientes, no solo como atleta sino como persona. Quieres desaparecer”, dijo.
Regresó a su ciudad natal de San Pedro de Macorís para pasar un año de purgatorio y penitencia, que pasó haciendo ejercicio, jugando pelota de invierno, siendo padre a tiempo completo y luchando contra su primer ataque de melancolía.
“Ahora sé lo que se siente cuando alguien tiene depresión”, dijo sobre un sentimiento tan desconocido que buscó a tientas por un minuto para encontrar la palabra en inglés.
Canó se negó a buscar ayuda profesional o a contarles a sus seres queridos sobre sus batallas de salud mental.
“No, no quiero hablar con nadie. No quiero decirle a nadie. No quería que mi familia me viera así. Soy el chico más feliz siempre sonriendo. No quiero quitar eso. No quiero que mis hijos me vean así. Cuando estoy con mis hijos, trato de ser el hombre más feliz de la vida”, dijo, dando crédito a sus hijos, Robinson, 11 y Galia, 5, por ayudarlo a salir de su depresión emocional.
