9 de octubre de 2026

Ciberseguridad: el desafío de proteger las infraestructuras críticas

El siglo XXI es la era de la explosión informática. Cada vez más actividades de las personas, las empresas y los Estados dependen de sistemas tecnológicos capaces de procesar información, automatizar tareas y controlar procesos físicos en tiempo real. Entre ellos se encuentran los sistemas de tecnología operacional, conocidos como OT  (Operational Technology, por sus siglas en inglés), que combinan programas informáticos (software) y equipos físicos (hardware) para supervisar, controlar y automatizar procesos industriales y dispositivos físicos.

Con este escenario como contexto, el Centro Nacional de Ciberseguridad (CNCS) inició este miércoles un entrenamiento sobre protección de infraestructuras críticas, actividad con la que esa dependencia de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) dejó abierto el Mes de la Ciberseguridad 2026.

Al curso asisten más de 100 profesionales encargados de ciberseguridad, monitoreo, operaciones y protección de infraestructuras críticas de instituciones del Estado y del sector privado.

Los técnicos trabajarán sobre los sistemas de los que dependen sectores como la energía, el agua, el transporte y las telecomunicaciones.

El acto de apertura lo encabezó el director de la DNI, Luis Soto, quien comentó que «todos los países están expuestos a un ataque. Lo importante es detectarlo a tiempo y recuperarse con rapidez».

Soto afirmó que la ciberseguridad es un asunto de seguridad nacional y advirtió que «ningún modelo se sostiene sin personal preparado«.

También recordó que buena parte de estas infraestructuras está en manos de empresas privadas, por lo que pidió trabajar de manera conjunta.

«Ninguna institución puede hacerlo sola«, expresó.

¿Qué importancia tienen los sistemas de tecnología operacional (OT)?

Transacciones bancarias, servicios públicos, generación y distribución de electricidad, suministro de agua, transporte y sistemas de comunicación, son algunos de los ámbitos que dependen de complejas infraestructuras tecnológicas.

A esto se suma la enorme cantidad de información que manejan los Estados, incluidos datos personales de los ciudadanos y documentos sensibles cuya divulgación o alteración podría comprometer la seguridad nacional.

Esta creciente dependencia tecnológica también ha abierto nuevas vías para las amenazas informáticas. Los ataques no tienen como único objetivo robar información, sino que pueden buscar alterar sistemas, interrumpir servicios esenciales e incluso provocar consecuencias en el mundo físico.

Es en este escenario donde la ciberseguridad adquiere una importancia estratégica para la protección de las infraestructuras críticas.

Un ataque informático que provocó efectos físicos

El instructor del entrenamiento, Peter Morin, especialista en seguridad de sistemas industriales con más de 25 años de experiencia, abordó la evolución de las amenazas contra los sistemas industriales y la posibilidad de que un ataque informático produzca consecuencias físicas sobre infraestructuras críticas.

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