28 de octubre de 2026

El candidato de los conductores que triunfa cargando contra los ecologistas en República Checa

Filip Turek, un recién llegado a la política y ex corredor de carreras, se ha convertido en la estrella de las recientes elecciones al Parlamento Europeo en la República Checa. Pone en dudalas políticas contra el cambio climático incluso ahora, cuando el calor está acabando con las cosechas de agricultores checos, los inviernos templados arruinan las estaciones de esquí y los bosques del país son pasto de las llamas en grandes incendios.

Dice que no viene a desintegrar la Unión, pero que los 27 países necesitan un shock. «Creo que conseguí agitar a esa parte de la población que no iba a votar, porque ya estaban disgustados por el hecho de que, independientemente del programa que tengan los partidos, al final empezarán a comportarse como Bruselas quiere», dijo Filip Turek al medio checo RadioZurnal con su carismática aureola de ex piloto de carreras. Dice defender los derechos de los conductores frente a las políticas climáticas de la UE.

Formó una coalición con el partido de protesta Juramento y juntos ocuparon el tercer lugar en las elecciones europeas en el país. No niega el cambio climático, pero proclama que «la idea de que destruyendo la industria automovilística en la Unión Europea salvaremos el planeta y empezará a enfriarse es cómica y ninguna persona en su sano juicio puede creerlo», porque «hay aproximadamente 8 factores principales que influyen en el clima del planeta -incluidos los llamados ciclos de Milankovic– y sólo uno o dos de ellos son factores humanos».

Forma parte de una formación euroescéptica no representada en el parlamento checo que ha visto crecer su popularidad a través de las redes sociales con su imagen de petrolhead, un loco de los coches, y sus llamamientos a remodelar Europa.

Es un exquisito coleccionista de coches clásicos, especialmente de las marcas Jaguar, Aston Martin, Rolls-Royce y Bentley. Pero cuando Turek, de 38 años, mira por el retrovisor, ve un pasado que le persigue. La policía ha estado investigando fotografías de hace años en las que hace el saludo hitleriano y otras actividades apuntan a una cierta simpatía por los nazis. Pero no ha sido imputado y ha restado importancia a las acusaciones calificándolas de humor de mal gusto.

Agua pasada, dice: «Todos me defendieron, incluidos mis amigos judíos y mi mejor amigo, que es judío y pertenece a una famosa familia judía». Ahora defiende su opción política: «No somos populistas, tenemos posiciones a largo plazo en todo». Aunque recuerda: Soy un gran opositor a todo socialismo».

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