El duelo en el cáncer: una experiencia emocional que inicia desde el diagnóstico
El duelo no siempre comienza con la muerte. En el caso del cáncer, puede iniciar desde el momento en que la persona recibe el diagnóstico, cuando la vida tal como la conocía cambia de forma profunda, advierte la psicóloga clínica Laurie Peña.
De acuerdo con la especialista, el impacto del cáncer no se limita al cuerpo, sino que también afecta la forma en que la persona se percibe, se relaciona con su entorno y proyecta su futuro, generando un proceso emocional complejo tanto en el paciente como en su familia.
Peña explica que recibir un diagnóstico de cáncer suele provocar una fuerte reacción emocional. Entre las respuestas más comunes están la incredulidad, el miedo, la tristeza, la rabia, la ansiedad y la sensación de pérdida de control.¿Por qué a mí?«, «¿Qué pasará con mi familia?» o «¿Podré seguir con mi vida?» son algunas de las preguntas frecuentes en esta etapa, las cuales, según la psicóloga, no reflejan debilidad, sino respuestas humanas ante una situación de alta carga emocional.
Pérdidas invisibles
El proceso de duelo en el cáncer también incluye lo que la especialista denomina «pérdidas invisibles«, entre ellas la seguridad, la independencia, la imagen corporal, proyectos personales o laborales, así como cambios en la dinámica familiar y la incertidumbre sobre el futuro.
