El incendio en un autobús suizo lo provocó un pasajero que se quemó a lo bonzo
Faton, de 22 años, tenía las manos y la nariz quemadas cuando testificó ante la Policía como uno de los pasajeros del autobús que se incendió en Kerzers, localidad del cantón de Friburgo, y en el que murieron seis personas la noche del martes.
