13 de septiembre de 2026

El miércoles, las Águilas Cibaeñas apostaron su segundo turno del draft de novatos a un pitcher de 28 años con solo 4.2 entradas de experiencia en ligas menores, que estuvo fuera del béisbol entre 2017 y 2024 y que en la actualidad lanza para los Mineros de Bonao, en la Liga de Verano del Cibao. Luis Enrique Peña tenía 19 años en 2017 cuando los Blue Jays lo firmaron por un bono de 10 mil dólares, apenas apareció en tres partidos de la Dominican Summer League cuando una prueba de dopaje encontró en su cuerpo stanozolol, le aplicó una suspensión de 72 partidos y nunca más llegó esa segunda oportunidad de equipo de la MLB. Peña lidera en victorias (4), ponches (51) y es cuarto en efectividad (2.15) el circuito que sirve a la Lidom de plataforma de calentamiento y vitrinas a veteranos y promesas descartadas por los clubes del Gran Circo.

Una montaña rusa

Aunque asegura que luego dio negativo a tres pruebas en los meses siguientes, Peña tuvo que lidiar con la realidad, lejos del béisbol.

Trabajó como obrero en construcción, y en un matadero de su natal Bonao, fue  ayudante de un transporte que llevaba carne hacia el este del país.

Mantenía sus esperanzas al jugar «desafío» y lanzar prácticas de bateo para prospectos. Esa actitud de resiliencia le dio la visibilidad para ser llamado en 2022 por Los Mineros de Bonao.

En 2023, impactó el circuito al ganar el premio de «Pitcher del Año«, tras quedar con récord de 3-2, 1.19 de efectividad y líder de ponches.

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