El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, disuelve la Asamblea de Ecuador para evitar su destitución
El presidente Guillermo Lasso sorprendió a los ecuatorianos al anunciar a primera hora de ayer la aplicación de la ‘muerte cruzada’, figura constitucional que le faculta disolver la Asamblea Nacional (Congreso), con lo cual mandó a sus casas a 137 legisladores. Lo hizo un día después de haber comparecido en el hemiciclo parlamentario para defenderse en el juicio político que llevaba en su contra la mayoría opositora, acusándole de malversación.
Rodeado por sus ministros más cercanos, dijo haber firmado el Decreto 741 y aplicado el artículo 148 de la Constitución, lo que también le permitirá gobernar con decretos (ya anunció uno sobre reforma tributaria) mientras el Consejo Nacional Electoral (CNE) convoque, en un plazo de siete días, a elecciones, para elegir nuevos asambleístas y nuevo presidente y vicepresidente de la República, por lo que el país podría ir a las urnas en 90 días.
