El régimen iraní reabre la puerta al reformismo para luchar contra el boicot electoral
Irán acude el viernes a las urnas para elegir nuevo presidente tras el fallecimiento de Ebrahim Raisi al estrellarse su helicóptero en la frontera de Azerbaiyán a finales de mayo. El Consejo de Guardianes seleccionó a seis candidatos para luchar por el puesto, pero sólo tres de ellos tienen opciones reales de victoria, según reflejan las encuestas publicadas por los medios locales. Los sondeos dibujan un escenario que llevaría al país a una segunda vuelta porque ninguno de los candidatos obtendría más del cincuenta por ciento de los votos. Entre las llamadas al boicot por parte de la población, el régimen ha buscado fomentar la participación al dar luz verde a un candidato reformista.
A diferencia de lo ocurrido en 2021, cuando sólo se permitió competir a conservadores, esta vez el reformismo estará representado en las urnas por Masoud Pezeshkian, cirujano cardiaco y diputado en el parlamento de 69 años. Miembro de la minoría azerí del país, cuenta con el apoyo del ex ministro de Exteriores Javad Zarif en los actos de campaña y aboga por mejorar la relación con Occidente, resucitar el acuerdo nuclear y conceder una mayor apertura interna en temas como el del uso del hijab.
