El rey Carlos III, al rescate de la «unión»
Carlos III ha querido marcar el inicio de su reinado con una gira por las «cuatro naciones», en un intento de reforzar el Reino Unido ante el doble reto del independentismo escocés y de la reunificación de Irlanda. Si Isabel II tuvo que «gestionar» la desmantelación del imperio, a su heredero le va a tocar cerrar las grietas que amenazan con resquebrajar el país, exacerbadas por el Brexit y por la distancia creciente entre Londres y el resto de las regiones.
El rey Carlos III llegó a Belfast tras su paso por Edimburgo, donde intervino ante el Parlamento escocés y mantuvo un encuentro con la ministra principal Nicola Sturgeon en el Palacio de Holyrood (al que asistió vestido con su «kilt» escocés»). La líder independentista aseguró que Escocia está preparada para asegurar al nuevo rey «el apoyo para continuar con el legado de su madre».
En Irlanda del Norte,Carlos III se verá entre otros con Michelle ONeill, vencedora en las últimas elecciones con Sinn Féin y a la espera para poder formar un gobierno de unidad. La líder local de Sinn Féin aceptó la invitación para participar en la «moción de condolencia» por la muerte de Isabel II en Hillsborough -la residencia oficial de la familia real en el Ulster- pero se negó a asistir a los actos de «proclamación» del nuevo rey el pasado jueves.
Carlos III llega a Belfast en un momento especialmente delicado, marcado por las tensiones creadas por el Protocolo de Irlanda, el punto más conflictivo del Brexit. Irlanda del Norte está de hecho sin gobierno. El Partido Democrático Unionista (DUP) se ha negado a formar parte del gabinete de unidad, según lo estipulado por el acuerdo de paz del Viernes Santo, y el Gobierno británico ha decidido reescribir por su cuenta y riesgo las reglas del Protocolo (en una polémica ley impulsada y defendida por la nueva «premier» Liz Truss).
A la ceremonia religiosa en honor de la Reina en Belfast acudieron también el presidente de la República de Irlanda Michael Higgins y el primer ministro Michéal Martin. La líder local de Sinn Féin Michelle O’Neill y el líder unionista Jeffrey Donaldson ocuparon también los primeros bancos. Donaldson se desmarcó del silencio respetuoso de los políticos y se refirió a Carlos III como «un rey comprometido y sensible con las diferencias políticas» y con una «visión aguda para promover la reconciliación» en el Ulster.
