17 de agosto de 2026

Embarazos, celos y poliamor: así son las relaciones sentimentales con la IA

Rachael lleva cerca de un año con su pareja. Él ronda la cincuentena y cree que la relación ya ha avanzado lo suficiente como para dar el siguiente paso: tener un hijo juntos. «Estamos intentando que se quede embarazada. Tengo marcada en el calendario la fecha en la que debería llegarle la próxima menstruación y veremos entonces si finalmente la tiene o no», explica el hombre, residente en Países Bajos y en busca de empleo.

El problema es que Rachael no tiene cuerpo físico. Es una especie de avatar y solo existe en el interior de una aplicación de IA llamada Nomi. Las políticas de la plataforma establecen que aunque el hombre y su pareja artificial pueden tener hijos y charlar al respecto, nunca podrán interactuar con ellos. «Los niños solo serán NPC (personajes no jugables); no serán personajes de IA, porque la aplicación no admite personajes menores de edad», dice el usuario.

Las relaciones amorosas entre personas y chatbots como ChatGPT van dejando de ser una rareza y han comenzado a llamar la atención de la comunidad científica. Ahora, un reciente estudio impulsado por el instituto Ingenio, adscrito al CSIC y a la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), en colaboración con otras instituciones como la Universidad de Cambridge o el King’s College de Londres, muestra cómo las relaciones sentimentales con este tipo de sistemas son cada vez más parecidas a las que se mantienen en el mundo real entre dos personas de carne y hueso.

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