Esperando al iPhone 14: así ha cambiado el móvil de Apple durante sus 15 años de vida
Resulta muy complicado -casi imposible- encontrar un evento tecnológico anual que despierte, aunque sea, un interés cercano a las ‘keynote’ de Apple. Año tras año, los amantes de la firma de la manzana plantan la nariz frente a la pantalla para ver cuál será la siguiente apuesta de Cupertino en telefonía. El próximo miércoles 7 de septiembre, a las 19.00 horas en la Península y las 18.00 horas en Canarias, Tim Cook, director ejecutivo de la tecnológica desde hace más de una década, mostrará al mundo la nueva generación del buque insignia de la firma: el iPhone 14, del que ya se han filtrado muchos detalles.
El mundo, como la tecnología, ha cambiado mucho desde que el desaparecido Steve Jobs presentase el primer iPhone en enero de 2007. Por entonces, Apple ya llevaba más de dos décadas destacando por su persistente apuesta por la innovación y el diseño. En 1984 lanzó el ordenador Macintosh. En 2001 le llegó el turno al iPod, que este año nos ha dejado definitivamente. Solo era cuestión de tiempo que la compañía californiana se atreviese a meter mano en el negocio de una telefonía móvil que, en ese momento, ya estaba plenamente asentada en el mercado. Pero a la que le quedaba mucho camino por recorrer. El padre de la manzana lo tenía claro y meridiano.
«Los teléfonos más avanzados se llaman teléfonos inteligentes, o eso dicen. Y normalmente juntan un dispositivo más algunas capacidades de email más internet. Es lo que dicen, aunque realmente se trata más bien del bebé de internet. Y todos tienen esos pequeños teclados de plástico. El problema es que ni son tan inteligentes ni son tan fáciles de utilizar», afirmaba en tono jocoso Steve Jobs el día de la presentación del iPhone.
«Lo que nosotros queremos es hacer un ‘smartphone‘ diferente. Que sea el dispositivo móvil más inteligente que haya existido y que sea súper fácil de utilizar. Eso es lo que es el iPhone», completaba el ante el público asistente al acto pocos segundos antes de mostrar el diseño final del móvil.
A diferencia de lo que se estaba haciendo normalmente en aquel momento, el primer ‘smartphone’ de Apple eliminó el teclado físico y convirtió la pantalla en la protagonista absoluta. Una tendencia que se mantiene vigente, como demuestra el progresivo aumento en las diagonales de los móviles y la desaparición de los marcos. Un diseño que, con más o menos descaro, ha sido calcado por la competencia.
Llegan las ‘apps’
El iPhone se convirtió en un completo éxito desde su nacimiento. Jobs dejó a los usuarios con el caramelo en la boca durante seis meses. La distancia de tiempo entre la presentación y el lanzamiento se debió a problemas en el desarrollo de un dispositivo que, en enero, todavía se encontraba prácticamente en pañales. En Cupertino tuvieron que trabajar sin descanso para que el producto estuviese a la altura de las expectativas el 29 de junio. El día en el que miles de personas hicieron colas interminables en Estados Unidos para poder adquirirlo.
Según los datos de Apple, el plan terminó saliendo a pedir de boca. La revolución telefónica encabezada por el primer iPhone se saldó con unas ventas de 6,1 millones de dispositivos durante los primeros quince meses de vida. Una cifra que fue superada poco después por su sucesor, el iPhone 3G, que se caracterizó, entre otras cosas, por contar con una mejor conectividad a internet y por ser el primer terminal de la firma de la manzana en comercializarse en España. Sin embargo, no cabe duda de que la novedad más importante fue la introducción de la App Store. Esa que a día de hoy se ha convertido en uno de los principales negocios de la empresa.
