29 de abril de 2026

El día que el príncipe Carlos se enfureció por el baile de Lady Di con Travolta en la Casa Blanca y otras anécdotas de un siglo de visitas de los Windsor a EEUU

Cuando la reina Isabel II hizo historia en 1991 al convertirse en la primera monarca británica que dirigía un discurso al Congreso de Estados Unidos, se metió al auditorio en el bolsillo con el arranque de su intervención, una broma muy característica del humor que se gastaba. «Espero que hoy puedan verme desde donde se encuentren», dijo la soberana, provocando la carcajada de senadores y congresistas. Isabel II aludía así a lo que le había ocurrido la víspera en la Casa Blanca, recibida por el entonces presidente George H.W. Bush, en el momento tierra trágame en el que la reina más reina del globo hizo una intervención ante un atril con micrófonos tan altos que sólo permitieron que de ella se viera su icónico sombrero. La imagen se replicó hasta la saciedad. Y, pese a lo cómico de la situación, cabe suponer que al responsable de Protocolo y Medios que trabajara entonces en la residencia presidencial norteamericana le pondrían ante algún pelotón de fusilamiento.

Con el Congreso ya rendido a sus pies, a Isabel II no le resultó nada difícil seguir con un discurso memorable en el que resonaron frases como ésta: «Algunas personas creen que el poder crece a partir del cañón de un arma [en alusión a Mao], pero la Historia ha mostrado que esto nunca crece bien, ni por mucho tiempo. La fuerza al final es estéril. Ahora hemos ido por un mejor camino, ya que nuestras sociedades se basan en el acuerdo mutuo sobre el contrato y el consenso».

El rey Carlos III no podrá dejar de tener muy presente a su madre, la reina Isabel II, al dirigirse al Congreso de Estados Unidos este martes, escribiendo él otra página para la Historia. Todo el discurso de la soberana del 91 hoy se leería como una auténtica enmienda a la totalidad de la política que está desarrollando Donald Trump. De modo que al actual monarca británico le toca seguir defendiendo los mismos valores y principios, pero hacerlo hilando muchísimo más fino.

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