Jorge Soler y Reynaldo López se van a los puños en accidentada victoria de los Bravos
Lo que comenzó como un duelo de estrategias en el diamante terminó en un intercambio de golpes. En una noche marcada por la tensión, los Bravos de Atlanta vencieron 7-2 a los Angelinos de Los Ángeles, en un partido que será recordado más por la violencia en el montículo que por el marcador final.
El incidente estalló en la baja de la quinta entrada. El cubano Jorge Soler, quien ya había castigado al abridor dominicano Reynaldo López con un cuadrangular de dos carreras en el primer inning y había recibido un pelotazo en la mano en el tercero, perdió la paciencia.
Tras un lanzamiento de López que pasó alto y pegado, rozando el guante del receptor, Soler se quedó mirando fijamente al lanzador por varios segundos antes de cargar hacia la lomita.
Ambos jugadores se encararon y lanzaron varios puñetazos —aunque ninguno pareció conectar de forma limpia— mientras las bancas y los bullpens de ambos equipos se vaciaban por completo.
La situación fue tan tensa que el dirigente de los Bravos, Walt Weiss, tuvo que taclear a Soler en la línea de primera base para frenar la trifulca. Como resultado, López fue expulsado del encuentro.
