Jugamos a ‘NBA 2K23’: el simulador deportivo más realista brilla con lo mejor de Michael Jordan
Si alguien dijese que NBA 2K es el mejor simulador deportivo de las últimas décadas, ningún aficionado a los botones le miraría como a un loco. Independientemente de las filias de cada uno, es indudable que el videojuego de baloncesto desarrollado por Visual Concepts da la talla año tras año, especialmente en lo que se refiere al ‘gameplay’. Edición tras edición, la experiencia de juego resulta más próxima a la realidad y los movimientos más auténticos. También las animaciones de los jugadores y sus rostros. Y el último exponente en llegar a los estantes de las tiendas, ‘NBA 2K23‘, no es una excepción.
En la obra, disponible para todas las consolas que se venden en las tiendas y para ordenador -en ABC lo hemos jugado en PS5-, el jugador puede controlar a los Warriors y aniquilar al rival igual que lo haría Curry cualquier tonta noche del año. También es posible seleccionar a los Lakers, e intentar volver a convertirlos en un aspirante real al título. Incluso, llegado el momento, la melancolía puede llevarle a tomar el control los Celtics de Larry Bird y compañía para rememorar las noches de gloria del Boston Garden, ya sabes, esas que eran tan habituales en los tiempos del desaparecido Red Auerbach.
Todo esto se consigue en NBA 2K23 con una fidelidad pasmosa. Con unos jugadores cuidadosamente recreados para moverse y comportarse de la forma más realista posible. No creemos que haya ningún simulador deportivo tan bueno en esto.
Más depurado
Para la presente edición, Visual Concepts ha realizado algunos cambios en la jugabilidad que permiten que el usuario más avezado pueda realizar movimientos de juego de una forma más cómoda. También ha lanzado un nuevo modo de dificultad que ayudará a que los novatos den sus primeros pasos en el juego sin demasiados agobios.
Más allá de esto, la mecánica de tiro se ha vuelto algo más sencilla, aunque, como cada año, durante las pruebas hemos tenido la sensación de que las defensas son más difíciles de romper que en pasadas ediciones. Será cuestión de adaptarse, o bien, de mejorar los aclarados, la circulación de balón y los crossovers, que también. Sea como fuere, el ‘gameplay’ puntal de la franquicia, sigue siendo sobresaliente.
