La abuela del adolescente muerto en Francia llama al fin de los disturbios en el país: «Quiero que todo esto pare»
Francia se ha convertido en «el hombre enfermo de Europa». La inflamable crisis de vandalismo, incendios, enfrentamientos físicos violentos, que se suceden en las afueras de París y todas las grandes ciudades, desde el martes pasado, ha abierto grietas profundas entre el Estado, sus fuerzas de seguridad, la sociedad civil y las sociedades de la ‘banlieue’, los suburbios.
A última hora de la tarde del domingo, el presidente, Emmanuel Macron, reunió en el Elíseo una célula de crisis.
La ministra de Asuntos Exteriores recibió la consigna urgente de «tranquilizar» a toda Europa de la crisis francesa, en cierta medida. Los ministros del Interior y Justicia vieron confirmada su política de mano dura, sin llegar al estado de urgencia y emergencia nacional. El ministro de Asuntos Ecológicos y Territoriales recibió la orden de «acentuar» su «concertación» con los 35.000 alcaldes de Francia, que han convocado una manifestación de «unidad nacional» para este lunes.
