La carta que Macron ha enviado a los miembros de su partido y les anima a salir a la calle «para defender con coraje lo que tenemos el valor de hacer»
Emmanuel Macron ha transformado la ruidosa crisis de las caceroladas en un conflicto nacional entre «los progresistas que defienden un proyecto humanista y reformador y los populistas y demagogos que amenazan nuestras instituciones«.
Tras una semana de agresiones, amenazas, quema de efigies, incluso «persecución» de ministros, el presidente de la República ha dirigido a los 30.000 militantes de su partido, ‘Renacimiento’, y sus 200.000 simpatizantes, una carta pidiéndoles que salgan a la calle, también ellos, para «defender con coraje lo que tenemos el coraje de hacer».
La tarde del lunes, Pap Ndiaye, ministro de Educación, tuvo que ser evacuado por las fuerzas anti disturbios de la parisina Estación de Lyon, cuando una multitud intentaba «lincharlo».
Desde hace días, cada desplazamiento de un ministro está acompañado de conciertos de cacerolas, callejeros, que, con frecuencia, terminan con incidentes violentos.
