La demanda que quiere obligar a Zuckerberg a vender WhatsApp e Instagram sigue adelante
La demanda que podría resquebrajar Meta -el emporio de redes sociales propiedad de Mark Zuckerberg– sigue su curso. Un juez federal de EE.UU. ha dictaminado que la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés) puede continuar con el caso antimonopolio que abrió contra la tecnológica el pasado 2020 y que, hasta la fecha, ha avanzado a trompicones. Tanto que el pasado verano la FTC se vio obligada a revisar la demanda después de que el juez James Boasberg, del tribunal del distrito de Columbia y encargado del caso, apuntase que no había presentado suficientes pruebas para sostener sus acusaciones.
«En marcado contraste con su predecesora, esta queja proporciona alegaciones específicas de refuerzo que apuntan todas hacia la misma conclusión: Facebook ha mantenido una participación de mercado dominante durante el periodo de tiempo relevante», ha afirmado Boasberg en un memorando de 48 páginas en el que destaca que las afirmaciones, ahora, son «mucho más sólidas y detalladas que antes».
En la enmienda de la demanda, la FTC recoge datos de la firma de análisis Comscore para demostrar la supremacia de Meta dentro del terreno de las redes sociales. De este modo, apunta que desde 2016 la tecnológica concentra más del 70% del mercado de este tipo de aplicaciones en Estados Unidos. Con todo, el juez hace hincapié en que «es posible que la agencia se enfrente a una gran empresa en el futuro para probar sus alegaciones».
Desde la presentación de la primera versión de la demanda, la Comisión Federal de Comercio mantiene que la empresa anteriormente conocida como Facebook había tenido una conducta anticompetitiva adquiriendo un buen puñado de plataformas que amenazaban con hacer sombra a sus servicios. Algo que, en última instancia, también habría afectado a los consumidores; en concreto por las pérdidas que habría provocado en innovación y privacidad. «La agencia deberá corroborar estas acusaciones en etapas posteriores del litigio, probablemente con testimonios de expertos o análisis estadísticos», apunta Boasberg.
La primera ‘app’ que pasó a formar parte del conglomerado de Zuckerberg fue Instagram en 2012 a cambio de unos 1.000 millones de dólares. Más tarde, en 2014, le llegó el turno a WhatsApp; en este caso a cambio de 19.000 millones.
Desde Meta se valora de forma favorable la decisión del juez. «La decisión de hoy reduce el alcance del caso de la FTC al rechazar las afirmaciones sobre las políticas de nuestra plataforma. También reconoce que la agencia se enfrenta a una ‘tarea difícil’ para probar su caso con respecto a dos adquisiciones que autorizó hace años. Estamos seguros de que la evidencia revelará la debilidad fundamental de las afirmaciones», afirma un portavoz de la tecnológica a ABC. Asimismo, hace hincapié en que «nuestras inversiones en Instagram y WhatsApp los transformaron en lo que son hoy. Han sido buenos para la competencia y buenos para las personas y las empresas que eligen usar nuestros productos».
