La edición del 2022, es la 11va selección para participar en el clásico veraniego para Pujols, que debutó en esta clase de eventos en su año de novato. “Estoy disfrutando mi última vez aquí como jugador, con mi familia que me ha apoyado durante estos 22 años, estar aquí es una bendición”, comentó. La participación de “The Machine” en esta edición del evento fue gracias a una invitación especial cursada por el comisionado, Rob Manfred a él y Miguel Cabrera para que fueran parte del juego como “Leyendas”. “Cuando recibí la llamada del comisionado, no estaba seguro si debía aceptar o no, pero cuando recibes una invitación directa del comisionado y me puse a pensar en lo especial que esto sería, no podía decir que no”, contestó Pujols sobre la invitación para ser parte del Juego de Estrellas por última vez. Los Cardenales es un equipo que siempre está en la pelea y Pujols está claro de lo que se necesita para ganar el campeonato, “Necesitamos la salud de los jugadores que están en la lista de lesionados, entiendo que vamos a tener una buena segunda mitad, me encanta el equipo y la actitud que tiene el grupo”, concluyó diciendo.
“Dejen de compararlo conmigo. Dejen que ese hombre cree su propio camino”. Lo dice a The Athletic el inmortal Ken Griffey Jr., leyenda viva de los Marineros y a quien Julio Rodríguez obliga comparaciones frecuentes en Seattle.
Rodríguez culmina su primera mitad de campaña con estadísticas que obligan al símil con frecuencia. El martes se convirtió en apenas el cuarto dominicano que llega al Juego de Estrellas en su año de debut en las Grandes Ligas.
Solo Carlos Pérez (1995), Albert Pujols (2001) y Michael Pineda (2011) lo hicieron entre los 108 quisqueyanos que tienen en su biografía al menos una presencia en el clásico de mitad de campaña.
