La realidad económica obliga a dominicanos a posponer la edad de retiro
A sus 65 años, Laura Salcedo se desempeña como secretaria ejecutiva y suma más de 42 años en el mundo laboral. Aunque ya supera la edad de retiro de 60 años, aún no piensa en dejar de trabajar. Se siente con fuerza productiva suficiente para seguir laborando.
«Mi intención no es retirarme para estar en mi casa haciendo nada. O sea, no veo la necesidad de retirarme ahora mismo, ya que esta labor me gusta», dice Salcedo.
Ella es una de los 117,719 cotizantes con más de 64 años de edad, registrados en la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), cuyo incremento ha sido significativo en los últimos seis años.
Los ingresos de Salcedo siguen siendo esenciales para sostener su hogar. Considera que la experiencia es uno de los principales aportes que ofrecen los trabajadores de mayor edad. Entiende que los años de servicio fortalecen el compromiso, la responsabilidad y la capacidad para resolver problemas.
A pesar de recibir una pensión y una renta vitalicia provenientes de empleos anteriores, los ingresos de Salcedo no son suficientes para cubrir todas sus responsabilidades. De serlo, indica que no abandonaría por completo el trabajo, sino que reduciría la carga laboral, pese a que en algún momento deberá parar.
