La reducción de luz natural en invierno impactan en la vista, advierten oftalmólogos
Con la llegada del otoño y la implantación del horario de invierno, la disminución paulatina de las horas de sol no solo altera nuestras rutinas diarias y los ritmos circadianos, sino que ejerce un impacto directo, y a menudo invisible, sobre la salud ocular.
Esta falta de luz solar afecta al ojo tanto a nivel óptico como neurológico, empeorando de forma directa la sensibilidad al contraste, la nitidez de las imágenes y la capacidad de enfoque real en entornos de penumbra.
Ante este escenario, oftalmólogos del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Dexeus en Barcelona, España, advierten que el cambio de hora y la reducción de luz natural merman la calidad visual, al mismo tiempo que aumentan el riesgo de desarrollo y progresión de la miopía infantil.
Los especialistas también recomiendan realizar al menos una hora diaria de actividades al aire libre, especialmente a los niños, como alternativas para mitigar este problema.
