Las diez razones por las que seguimos cayendo en las ciberestafas que recibimos en internet
Internet ha revolucionado nuestras vidas, cambiado la forma en que trabajamos, aprendemos, nos entretenemos y nos relacionamos. Los beneficios de nuestro mundo conectado son múltiples, pero también los riesgos, incluido el de ser víctima de una estafa. El fraude ha existido, por supuesto, en diversas formas y tamaños durante muchos, muchos años. Sin embargo, en Internet ha encontrado una nueva vida y ha desarrollado estrategias propia.
Cuantos más lugares utilicemos para disfrutar de las ventajas de la Red, más oportunidades tendrán los estafadores de explorar y explotar, ya sea para estafas de herencias, diversos tipos de estafas de compras, falsas ofertas de trabajo, falsos sorteos y loterías, e incluso fraudes de citas, por nombrar solo algunas de las estafas más comunes que circulan.
Pero si sabemos esto, ¿por qué seguimos cayendo en las mismas estafas? ESET, compañía de ciberseguridad, comparte algunas de las razones.
De generación en generación
En primer lugar, existen distintos tipos de estafa que llevan muchos años implantadas en la sociedad. Ese conocimiento acumulado se transmite de generación en generación de ciberdelincuentes. Las técnicas y los personajes probados a menudo se construyen meticulosamente y muchos correos electrónicos de ‘ phishing‘ se elaboran para que no se note que hay algo raro, al menos a primera vista.
