Las vidas aplastadas en la estampida de Halloween en Seúl: «La gente cantaba y reía mientras mis amigos morían»
La fiesta de Halloween de Lee Ji-han terminó en el suelo de un estrecho callejón de Seúl. Su vida también se apagó en ese instante. Murió aplastado entre empujones de cientos de jóvenes que solo querían salir del embudo mortal que les había atrapado. Lee tenía 24 años. Era actor y en 2017 participó en la segunda temporada de un exitoso reality show de la televisión de Corea del Sur. «Ahora será una estrella en el cielo», rezaba la nota de despedida publicada por su agencia de representación.
Un año más que Lee tenía la profesora Mo Kwon. Ella también murió asfixiada. El sábado por la noche, su hermana menor, tras ver en redes sociales que había decenas de muertos en una estampida en el barrio de Itaewon, fue corriendo a buscarla cuando sus padres le dijeron que Mo había ido allí a una fiesta de Halloween. Cuando la hermana denunció su desaparición a la policía, los agentes le dijeron que la señal de su teléfono se había cortado en el callejón donde había ocurrido la tragedia. De madrugada, llamaron a la familia desde un hospital para comunicarles que Mo había muerto.
