Lidom mira para otro lado en casos de violencia doméstica
A la hora de fijarse un patrón para mejorar las diferentes áreas, un norte a seguir, la liga dominicana no es la excepción del resto y apunta su mirada a lo que hace Grandes Ligas, aunque la diferencia de mercado exige un aplatanamiento de cualquier idea.
Sin embargo, el tema de la violencia doméstica, que la MLB lo abrazó a finales del siglo pasado y en la actualidad es tan riguroso que no hay rango intocable, pasa de puntillas en el circuito invernal quisqueyano, tal como ocurre con el tema de los esteroides.
La llegada a la liga del venezolano Danry Vásquez como refuerzo de las Águilas Cibaeñas es el más reciente ejemplo. Siendo un cotizado prospecto de los Tigres en 2016, una golpiza que Vásquez propinó a su novia significó sellar a los 22 años todas las puertas del béisbol organizado, que desde entonces le cerró las puertas, si bien su caso se hizo público dos años más tarde de lo ocurrido.
El Diario Libre intentó contactar al presidente de Lidom, Vitelio Mejía, pero éste no respondió a llamadas y mensajes por Whatsapp que se le hicieron buscando una reacción sobre este tema.
Ozuna, sin problema
El 18 de noviembre cuando debutó con los Gigantes del Cibao, Marcell Ozuna estaba en lista restringida en Grandes Ligas por protagonizar en mayo pasado un episodio de violencia doméstica contra su esposa Génesis Guzmán que requirió la intervención de la policía de Georgia. Si bien los cargos fueron retirados en la corte, fue el 29 de noviembre que la MLB informó del castigo (ya cumplido) de 20 juegos, que le costó US$1,5 millones al jugador de Boca Chica.
Lueke, por violación
Josh Lueke, relevista que lanza en la Lidom desde 2014 entre Toros y Escogido y que ahora reforzará a los Gigantes, fue arrestado luego de un incidente en mayo de 2008 y acusado de haber cometido violación y sodomía no consentida.
Durante la investigación, Lueke mintió a la policía al negar que tuvo contacto sexual con la víctima (una afirmación probada falsa por pruebas de ADN), y no impugnó los cargos menores de encarcelamiento falso con violencia y fue sentenciado a 42 días de cárcel, tiempo servido antes de pagar la fianza. Se descontaron 20 días adicionales debido a su buen comportamiento y Lueke recibió tres años de libertad condicional por delitos graves.
