Los carniceros de Churchill: así es la unidad británica de élite que está adiestrando a los soldados ucranianos
El Gobierno británico no solo ha facilitado material militar a Zelenski como el resto de potencias europeas, sino que ha dado un paso más en su compromiso con Ucrania enviando a soldados de las fuerzas especiales (SAS) a Kiev para adiestrar a las tropas ucranianas, según una información de ‘The Times’. Los instructores de las SAS han llegado en las dos últimas semanas para entrenar a los soldados ucranianos en el manejo de los misiles anti-tanque de fabricación británica NLAWs, que tan efectivos se han mostrado contra los carros rusos.
Desde la ocupación de Crimea en el 2014, las SAS han llevado a cabo labores de instrucción en autodefensa y acción directa al ejército ucraniano, pero los últimos efectivos fueron retirados en febrero para evitar una confrontación directa con los rusos.
Que ahora se estén moviendo en el alambre, entre líneas y en contra de los intereses de un país con el que no están en guerra, va en sintonía con la historia de esta unidad de élite que marcó el paso del resto de ejércitos hacia las operaciones quirúrgicas.
El SAS (Special Air Service) nació con la vocación de aprovechar la enorme distancia durante la Segunda Guerra Mundial en la línea de abastecimiento del Afrika Korps por el Norte de África. Imbuidos por el alma de Robin Hood, los británicos idearon una unidad de pocos efectivos para infiltrarse en las líneas enemigas y realizar tareas de sabotaje en aeródromos, carreteras, almacenes y puestos avanzados mal defendidos. Una forma de mantener siempre alerta al enemigo que exigía un tipo de soldado muy distinto. Solo con personajes de espíritu rebelde, duros, fríos, temerarios y amantes de la violencia se podían alimentar las filas de una unidad que se hizo legendaria en el desierto e imprescindible una vez que los Aliados cayeron sobre Europa.
