Mbappé se pone este martes en «modo Mundial» en busca del récord de goles del torneo
Tras una temporada frustrante en el Real Madrid, Kylian Mbappé espera redimirse en la Copa del Mundo, su competición fetiche, de la que se despidió con un triplete en la final de hace cuatro años, y estar a la altura de su estatus de estrella mundial para guiar a Francia hacia su tercer título.
La estrella de los Bleus lleva tiempo marcando la máxima cita del fútbol en su calendario que se inicia este martes cuando a las tres de la tarde hora dominicana, Francia se mida a Senegal.
Cuando todo se vino abajo para el Real Madrid a comienzos de la primavera europea, con la eliminación en los cuartos de final de la Liga de Campeones y la pérdida del título de la Liga española, Mbappé se puso en modo Mundial, aunque fuera a costa de desafiar a los seguidores madridistas, que escrutan y critican el más mínimo de sus gestos.
Su decisión de cuidar una lesión de rodilla entre febrero y marzo fue percibida como una toma de distancia respecto a los intereses de su club, lo que le valió artículos incendiarios en la prensa española y los abucheos en el Santiago Bernabéu.
Aunque siempre negó tener la cabeza en otra parte, el Mundial norteamericano ocupaba igualmente un lugar bien asentado en su mente.
Mbappé, de 27 años (98 partidos internacionales, 56 goles), sabe mejor que nadie el valor de un Mundial, la competición que forjó su aura con la conquista del título en Rusia 2018, cuando tenía 19 años, antes de un Mundial 2022 casi perfecto en Catar (8 goles, tres de ellos en la final), pero con un desenlace cruel tras la derrota en la tanda de penales contra la Argentina de Messi (3-3 tras prórroga, 4-2 en los penales).
