Médicos Sin Fronteras denuncia que los puntos de distribución de ayuda en Gaza son «un espectáculo inhumano»
El humo se eleva, la población huye y quien se queda firma su sentencia de muerte. Así se vive actualmente en Gaza, donde Médicos Sin Fronteras asegura que la población gazatí está en tensión constante por múltiples arrinconamientos, el asedio y los bombardeos. La organización, que el viernes emitió su cese de actividad en Ciudad de Gaza por las complicaciones que provocaba la ofensiva israelí en su desarrollo, ha querido denunciar públicamente esta precaria situación a través de una rueda de prensa este martes que ha tenido lugar este martes en sus oficinas de Madrid.
La coordinadora de MSF en España, Raquel González, ha utilizado con plena responsabilidad el controvertido término «genocidio» por datos que han sido testificados por el personal de la organización que «muestran asesinatos masivos, desplazamientos forzados, destrucción sistemática de infraestructuras y prácticas que buscan eliminar a toda una población».
González ha reiterado que «los médicos y la ayuda humanitaria no pueden detener un genocidio; son los líderes mundiales quienes deben hacerlo». Ante el intento de Trump de fraguar la paz, la coordinadora ha explicado que «se necesitan actos, no declaraciones vacías». Ha instado a la cooperación internacional a «usar toda su influencia para poner fin al asedio, garantizar la entrada masiva y sin restricciones de ayuda humanitaria y detener las órdenes de evacuación forzosa. Es imprescindible asegurar vías de salvamento y el derecho al retorno de los palestinos»
