Nothing Phone (1): por fin, un móvil diferente (y europeo)
Recuperar la ilusión por la tecnología. Esa podría ser la idea central de un dispositivo que va a dar mucho que hablar. Se trata del Nothing Phone (1), un móvil concebido en Reino Unido, diseñado en Suecia y que representa, por lo tanto, el regreso de Europa a un negocio actualmente dominado por las grandes firmas asiáticas.
«Durante demasiado tiempo -dice Carl Pei, CEO y cofundador de Nothing- las marcas de tecnología han confiado en la investigación y el análisis como una simple base para hacer productos muy similares, aburridos y sin
un sentido real. En Nothing nos guiamos por lo que sentimos con el fin de iniciar un cambio en la industria, primero con los Ear (1), y ahora con nuestro producto más importante hasta el momento, Phone (1). Nuestro primer smartphone es una expresión de calidez y felicidad que rara vez se experimenta en la tecnología de hoy en día».
Un mensaje que, a juzgar por las cifras, parece haber calado hondo. Una campaña inteligente, en efecto, ha conseguido crear una expectación a la que ya no estábamos acostumbrados, con una lista de espera de más de 200.000 reservas.
Se trata, según la firma, de volver a crear la ilusión por la tecnología que se vivió hasta el 2000. Nothing Phone (1) supone, en efecto, una revolución estética, un diseño totalmente nuevo que surge como resultado de una lucha de años entre el equipo de diseño y los límites impuestos por los ingenieros. Incluso hay fabricantes de componentes que no han querido trabajar con Nothing para no tener que hacer el esfuerzo de ‘recrear’ las piezas para el nuevo dispositivo.
El resultado es un móvil diferente. En Nothing quieren productos fáciles de usar y conectar. Quieren llegar a todos los públicos. Con sus más de 530.000 unidades vendidas, los Ear (1) unos auriculares inalámbricos transparentes, el primer producto de la firma, fueron la prueba de que los usuarios estaban hambrientos de algo nuevo. Y el Nothing Phone (1) es el que ahora, por fin, inicia ese camino.
Glyph: una trasera que ‘habla’
Lo primero que llama la atención en el teléfono es su parte trasera transparente, lo que permite ver ‘las tripas’ del móvil, con más de 400 componentes. Pero esas tripas no consisten en un montón de placas, condensadores y circuitos impresos, que sería lo normal, sino que su distribución y colocación son diferentes a las de cualquier otro móvil. La bobina de carga inalámbrica, por ejemplo, además de la batería y otros componentes, no están en el sitio de siempre. Antenas, altavoces y procesador también han sido montados de forma distinta. Todo está cuidadosamente estudiado para facilitar la comunicación con el usuario.
