Ormuz sigue bloqueado pese a los discursos victoriosos de Teherán y Washington
rán y Estados Unidos claman victoria en Ormuz y tratan de proyectar una imagen de control del estrecho, pero el tráfico de barcos sigue casi totalmente bloqueado. La tensión ha crecido desde la puesta en marcha de la operación Libertad por parte de Washington y por segundo día consecutivo Emiratos Árabes Unidos (EAU) activó sus defensas para repeler misiles y drones lanzados por la república islámica. Cualquier error de cálculo puede acabar con la frágil tregua y los iraníes reforzaron la vía diplomática con el viaje de su ministro de Exteriores, Abás Araghchi a Pekín. Teherán busca el apoyo del gigante chino, uno de sus grandes compradores de petróleo, y esta visita es clave porque se produce días antes del viaje programado por Donald Trump para reunirse con Xi Jinping.
La guerra que lanzaron por sorpresa Benjamín Netanyahu y Donald Trump contra Irán ha creado un problema global que centra ahora todos los esfuerzos de los mediadores. Antes de la guerra, el programa nuclear era el punto central de disputa, pero tras 40 días de intensos bombardeos israelíes y estadounidenses el principal problema es la reapertura de Ormuz. Pese a las declaraciones victoriosas de Washington, en la práctica el Estrecho sigue casi cerrado: solo se sabe que dos barcos lo cruzaron el lunes y ninguno pudo hacerlo el martes.
