Rubio pone a España como ejemplo para la transición en Venezuela
Marco Rubio compareció ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado para poner en palabras, con un nivel de detalle hasta ahora inusual, la arquitectura que Estados Unidos dice estar construyendo para Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro. Presentó la estrategia como un proceso gradual de estabilización, recuperación y transición, cuyo objetivo final es una Venezuela «aliada, estable, próspera y democrática», con elecciones libres y justas, pero advirtió que ese horizonte no se alcanza en semanas y exigirá tiempo y etapas claras.
Rubio recurrió a una metáfora médica para describir el país como un paciente con una pierna rota y una lesión interna que amenaza la vida, insistiendo en que primero hay que evitar el colapso antes de corregir otros daños, y que la recuperación no puede acelerarse como «un plato congelado en el microondas». Afirmó que por primera vez en más de una década y media existe una posibilidad real de transformación, con comunidades venezolanas en Estados Unidos esperando regresar e invertir en la reconstrucción. Como ejemplo, citó transiciones como las de España y Paraguay, subrayando que el paso de la autocracia a la democracia no es lineal, con altibajos, aunque dijo que la tendencia hasta ahora va en la dirección correcta.
El secretario de Estado intentó ordenar la transición en tres objetivos. El final, insistió, es una Venezuela «amigable, estable, próspera y democrática», con elecciones libres y justas en las que todos los sectores estén representados. Subrayó que no basta con votar si la oposición no tiene acceso a medios o si los candidatos son inhabilitados. Pero reconoció que ese horizonte no se alcanza en semanas. «Va a llevar tiempo», admitió.
