Sanz Lovatón presenta la transformación logística del país en la Universidad George Washington
Si a la producción jonronera dominicana en las Grandes Ligas en 2025 habría que bautizarla con un nombre nadie la mereciera más que Junior Caminero, así como Sammy Sosa en 1998 o George Bell en 1987.
La delegación quisqueyana que se uniformó esta campaña superó por décima vez el umbral de los 700 cuadrangulares, dos años después de arribar a la frontera de los 20,000.
Fueron 730 vuelacercas despachados por 50 jugadores de matrícula duartiana, la sexta mayor cantidad que logran en una campaña, de acuerdo a datos recogidos por Diario Libre de la plataforma Baseball-Reference.com.3
