Tarlogic Security, la nueva generación de servicios de ciberseguridad que vino al mundo en una aldea
En apenas diez años de vida, Tarlogic Security ha pasado de desarrollar su actividad en una pequeña aldea gallega a hacerlo en las salas de máquinas de algunas de las más importantes multinacionales de Europa y Estados Unidos. En esta década de frenético crecimiento, la empresa de ciberseguridad se ha hecho un nombre propio en el sector gracias al desarrollo e implementación de servicios avanzados, indispensables hoy, sin ir más lejos, para buena parte de las firmas del Ibex 35.
Fundada por los hermanos Andrés y Miguel Tarascó en el 2011 en Teo, una localidad a las afueras de Santiago de Compostela, ambos acreditaban una solvente carrera como analistas de seguridad informática, expertos en ciberseguridad y hacking ético. Fue ese profundo conocimiento de su disciplina el que sentó las bases de una compañía de nicho reconocida hoy desde distintos ámbitos.
Sin ir más lejos, hace solo unos días Tarlogic Security aparecía, por tercer año consecutivo, en el ránking de las empresas europeas con mayor ritmo de crecimiento que elabora anualmente The Financial Times. Una presencia con un notable valor simbólico por cuanto se trata de la única compañía española de servicios de ciberseguridad presente en el selecto club, junto a otras nueve en el conjunto del Viejo Continente.
En la ecuación que sintetiza el exitoso presente y futuro de esta empresa de ciberseguridad con sede en Santiago de Compostela y Madrid afloran numerosos factores. El alto grado de especialización, la competencia técnica de su equipo humano (integrado por casi un centenar de profesionales de alta cualificación) y la decidida apuesta por la innovación son solo algunos de los pilares que explican el recorrido de la compañía.
Tarlogic navega hoy en la vanguardia de un sector que se enfrenta a nuevos desafíos cada día al calor de fenómenos como la digitalización, la automatización de las fábricas, la inteligencia artificial o el despliegue de las redes 5G. Lo que los economistas han bautizado como cuarta revolución industrial, en definitiva.
Sus soluciones de ciberseguridad se alejan de la estandarización dentro de un sector dominado por las grandes consultoras internacionales. Son una suerte de traje a la medida de las grandes empresas con las que trabaja.
Lo explica en detalle Koldo Muñoz, el COO de Tarlogic: «Nos levantamos todos los días pensando en cómo mejorar nuestra contribución en materia de ciberseguridad e inteligencia, en hacer que nuestros profesionales se diviertan, fomentando esa faceta humana que a veces tan dispersa es en las grandes corporaciones».
«Una de las principales claves que nos ha llevado hasta aquí -continúa- es entender que la palabra innovación para nosotros es superar retos tecnológicos. Esta filosofía de trabajo es la pieza que tracciona el resto de objetivos de nuestra compañía. Un espíritu que, con la transformación acelerada y los retos que ha desencadenado la pandemia, con permiso del incremento de los ataques de ransomware, nos está permitiendo acompañar a nuestros clientes de una manera ágil y acertada».
